Soy Leyenda

06 de Octubre de 2012. By Gato V

He decidido analizar la novela gráfica de 2007 “Soy leyenda”, de Steve Niles y Elman Brown. En mi opinión una obra de más valor del que una versión en comic de una novela suele tener, pues no se limita a transponer, sino que enriquece la obra original. Considero, que este caso en particular merece que se analice no solo esta novela gráfica sino las demás versiones que de esta historia se han escrito, incluida la novela original y un comic paródico. Es lo que me dispongo a hacer durante las siguientes entregas de este artículo.

Empezaré estos análisis de las diferentes obras en las que está plasmada la historia que cuenta la película de “Soy leyenda” de 2007 por la novela original de Richard Matheson, ya que considero que es la mejor opción por tratarse de la obra original. Por supuesto en este caso no voy a poder evitar los spoilers ya que son necesarios para la explicación de los significados de muchas de las versiones. De todas maneras he separado en dos artículos (Resumen y análisis) cada obra para que quién quiera leer el libro, ver la película o leer el comic en el futuro y quiera evitar los máximos spoilers pueda hacerlo.

Como supongo que muchos de mis lectores sabrán, aunque solo sea por el gran éxito de la película protagonizada por Will Smith, esta historia narra la vida de Robert Neville en una ciudad estadounidense devastada por una multitud de monstruos humanoides que se podrían asimilar a vampiros o zombis. Este sería el esqueleto que, con mayor o menor fidelidad, siguen todas las obras que voy a tratar. A partir de este punto la historia comienza a divergir de manera sutil en sus detalles pero que de manera fundamental en sus significados.

 

SOY LEYENDA. PARTE 2

En la novela, de 1954, la ciudad en la que tiene lugar la práctica totalidad de la historia es Los Ángeles, en California. La ciudad ha sufrido una epidemia bacteriológica que se ha extendido por todo el planeta y ha convertido a la población en, según el autor, vampiros. Además muchos muertos recientes, atacados por la bacteria, han vuelto a la vida en algo parecido a una zombificación. Esta es la situación en el año 1976 y se extenderá hasta 1979, año del final de la novela.

En este punto cabe comentar que entre las características de los vampiros se incluyen todas las típicas del mito que todos conocemos. Somnolencia extrema durante el periodo diurno, terror patológico por prácticamente todo símbolo sagrado del cristianismo y un odio tremendo por los ajos. En estos vampiros no se da la incapacidad de reflejarse en los espejos sino un terror tremendo por su reflejo. Decir en todo caso que, a falta de ministros de la iglesia, el agua bendita no abunda en este tiempo.

Robert Neville es el último hombre sobre la tierra, al menos como nosotros entenderíamos a un hombre. Y cuando le conocemos su vida es relativamente monótona. Como si de un Robinson Crusoe apocalíptico se tratase, la mayor parte de su tiempo lo ocupa en sus tareas de supervivencia. Estas incluyen revisar y reparar la casa en la que se resguarda durante la noche, procurarse alimento y cazar vampiros cuando están ocultos y sumidos en su sueño casi cataléptico.

Durante las noches, y arrinconado en su propia casa, estos seres le torturan con sus burlas y ataques, tratando de desquiciarle. El trata de abstraerse, normalmente bebiendo y poniendo música clásica, para mantener la poca cordura que le quede. Por supuesto el continuo aislamiento va minando de manera lenta pero paulatina su propia integridad psicológica.

Al poco de comenzar la novela, Neville decide averiguar el origen de esta enfermedad y comienza a estudiar distintos libros, a pesar de su falta de conocimientos previos. Entre sus materias podemos encontrar libros de medicina, biología en incluso psicología. Esto último a causa de su sospecha de que la mayor parte de sus miedos pueden tener que ver con algún tipo de psicosis o paranoia.

En muchas ocasiones durante la novela le asaltan recuerdos de su esposa y su hija, perdidas en la pandemia. Esto agrava aún más su sensación de soledad. Su soledad solo se ve ligeramente mitigada por un perro al que encuentra un día en las inmediaciones de su casa y al que intenta adoptar como si de una mascota se tratase, a pesar de la desconfianza del propio animal por parecerse demasiado a los vampiros que posiblemente le asustan.

En una de las escenas más dramáticas de toda la novela, el perro acaba muriendo dejando nuevamente solo a Neville. Es en ese momento cuando la historia vuelve de nuevo a adquirir velocidad, precipitándose esta vez hacia el final del relato.

Un tiempo después aparece cerca de su casa una mujer, aparentemente aún humana y sin infectar, a la que Neville acoge. Ella le explica que está huyendo de un numeroso grupo de zombis que la atacaron junto a su marido. A pesar de la necesidad de compañía, Neville no deja de sospechar de ella, por lo que decide tomar una muestra de su sangre para comprobar si realmente está limpia de la enfermedad. Entre tanto ambos se enamoran.

 

Por desgracia esta mujer sí está infectada y antes de que Neville pueda hacer nada le deja inconsciente de un golpe. Al despertar descubre una carta en la que le explica que ella, junto a otros infectados, ha formado un grupo resuelto a restablecer el orden en la ciudad y con el tiempo en todo el mundo. Sin embargo esta nueva sociedad debe quedar limpia de zombis y de los antiguos humanos, en este caso él. Evidentemente esto muestra a Neville que ha nacido una nueva sociedad a la que él sencillamente no puede pertenecer y ha pasado de ser la última esperanza de la humanidad a uno de los últimos impedimentos de esta nueva sociedad.

La carta también le aconseja que huya, ya que tras descubrir una cura para su aversión a la luz solar, los infectados han decidido asediar, y con el tiempo asaltar, su casa y acabar por fin con él. Sin posibilidad de reparar sus defensas y lograr víveres está perdido.

A pesar de todo decide permanecer ahí en un vano intento de encontrar en el último momento la cura para los infectados y tal vez convencerles de que vuelvan a su antiguo ser. En el posterior asalto es herido y capturado.

Despierta en una celda, donde Ruth, la chica que le advirtió que huyera, vela su sueño. Hablan y esta le explica su situación. Será ejecutado públicamente y con él acabará la humanidad tal como él la entendía.

Al final comprende cual es el cuadro real de los hechos. Hace años que él ya no era un héroe que luchaba por la humanidad, sino el último monstruo que quedaba sobre la faz de la tierra antes de volver a la civilización que esta nueva sociedad anhela. Como un monstruo mitológico de la antigüedad, cazaba durante el día (la noche para los infectados) a miembros de esta nueva especie que trataba de defenderse y sobrevivir, hasta que armados de valor y una nueva tecnología lograron dar caza al monstruo, él mismo. Ahora acabarían con él. Ahora era el último vampiro, era leyenda.

Y con esto acaba el resumen, bastante somero por otro lado, de la novela de Matheson. Ahora pasaré a hacer un análisis de lo que la misma nos dice aparte de los sucesos objetivos.

 

SOY LEYENDA. PARTE 3

MATHESON
MATHESON

Evidentemente lo primero que llama la atención en este resumen es la aparente falta de poderes especiales de los vampiros. Son más alimañas asustadas de la luz solar que seres ultrapoderosos con algunas carencias que equilibren la balanza. No son la raza más fuerte, pues Neville los caza sin demasiada dificultad. Además, salvo por las consecuencias de la bacteria sobre los cadáveres recientes, la novela es casi plausible. La mayor parte de lo que les pasa a los infectados que se convierten en vampiros es posible medicamente, aunque sea producto de enfermedades genéticas y no de infecciones bacterianas como en la historia nos cuentan. Sin embargo es posible. Es más, ni siquiera se nos pide que lo aceptemos como un acto de fe. Gran parte de la novela son las investigaciones de Neville para dar una explicación a dicho fenómeno.

Es un caso bastante único en lo que a historias de vampiros y zombis se trata. Deberemos esperar muchos años para que otra historia con tanto éxito nos dé una explicación tan científica a un hecho que, por otro lado, tiene siempre explicaciones tan peregrinas. Todos hemos leído historias en las que los vampiros proceden de un guerrero cristiano que abandona su fe, un experimento que recombina el ADN de un humano con un vampiro o, mis favoritas por la resonancia que tienen para la fe cristiana la propia mención de sus nombres, Caín o Judas. En lo que a zombis se refiere lo más típico es el vudú, lo cual es muy razonable ya que es de esta religión de donde procede el mito, o los accidentes (o no accidentes) de laboratorio. En este último rango tenemos más películas, series y videojuegos de los que cabrían en este artículo.

 

Respecto al tono de la novela, tiene uno muy característico de la época en la que fue escrito, los inicios de la guerra fría. En un mundo en el que cualquier día puede ser el último y hombres en despachos deciden el fin del mundo con un botón la historia de Neville nos habla del final de una raza y del nacimiento de una esperanza que no parece incluir a prácticamente nadie. El mundo cae en manos de los monstruos, que vagan por las calles como las ratas vagarían por un Los Ángeles devastado por las bombas. El último hombre sobre la tierra se agarra a una exigua esperanza, la ciencia, que le dice que siendo él el último, no queda esperanza para su especie.

Al final este hombre mira a su enemigo y entiende que en ningún momento luchó con monstruos, sino que tras ese rostro que a él le resulta tan extraño hay alguien no muy distinto a él mismo. Cuando miramos por fin a la cara de los vampiros casi podemos imaginar una escena parecida en el sur de España, en plena era glacial, cuando los últimos neandertales miraron a la cara de sus vecinos y competidores los cromañón y por fin entendieron que la historia ya había dejado de ser suya.

La raza humana abandona este escenario sin aspavientos y sin grandes explosiones. Sencillamente esto es una obra de teatro y, en el siguiente acto, ya no queda un papel para ellos. La historia les ha reclamado a bambalinas.

 

SOY LEYENDA. PARTE 4

En lo que se refiere a la película protagonizada por Will Smith, nos habla de un virólogo (Especialista en virus) militar del ejército de los Estados Unidos que ha sobrevivido en la ciudad de Nueva York a un virus de la viruela mutado genéticamente con intención de aplicarse a la lucha contra el cáncer. Este virus ha matado a todos los demás seres humanos del planeta, lo que convertiría a este hombre, Robert Neville, en el último hombre vivo sobre la tierra.

La historia comienza en 2012 con las primeras noticias de la pandemia. Durante los dos siguientes años los pocos supervivientes no infectados fueron perseguidos y masacrados por los infectados, ahora transformados en monstruos mutados, hasta quedar solo Neville. Este sobrevive en las calles de Nueva York como un solitario que pasa los días buscando una cura para el virus que tal vez logre devolver a los monstruos a su estado normal.

Su única compañía es Samantha, su perra, que durante buena parte de la película se revela como su tabla de naufrago. Tanto es así que su pérdida lleva a Neville a una desesperación que acelera el final del filme.

Se ve acosado por monstruos en las sombras, ya que estos se niegan a salir al sol. Miles de ojos miran con odio desde lugares cubiertos, esperando.

Al final este mundo puede con él y acaba cayendo en una de sus propias trampas, que prepara para cazar individuos con lo que probar su cura. Tres perros infectados atacan a Neville y su perra y esta es infectada. A pesar de inyectarle una cura no logra salvarla y se ve obligado a matarla el mismo.

Preso de la locura prepara un ataque suicida contra los infectados, tentándoles con su propia sangre para que salgan. Por supuesto se ve superado ampliamente por los estos y está a punto de morir. Sin embargo es salvado por una mujer y su hijo, que le llevan de vuelta a su casa, donde despierta.

La siguiente noche se ven asaltados por los infectados y estos superan las primeras defensas de la casa, con lo que se ven obligados a refugiarse en el sótano, donde se sitúa el laboratorio de Neville.

En mitad del asalto, este nota que una de las infectadas que ha recibido la vacuna ha comenzado a curarse, con lo que seguramente esa sea la formula correcta. Le da una muestra a Ana, la mujer que le salvó, y la ayuda a escapar junto a su hijo. Cubriendo su retirada, él muere.

Ellos llegan a un lugar seguro donde encuentran otros supervivientes. Neville ha salvado a la humanidad, es una leyenda.

 

SOY LEYENDA. PARTE 5

En principio la historia es muy similar, aunque con un final más propio de película de esta década que el de la novela, en parte producto ambos de la época de cada obra.

Sin embargo es precisamente en las diferencias donde ambas obras se separan de manera irreconciliable.

En primer lugar el propio final de la obra. En la novela de Matheson la humanidad no se salva, en parte porque no debe ser salvada ya que es la especie a la que la evolución ha elegido para la extinción, pues está menos evolucionada que los “vampiros”. En la película que en esta ocasión tratamos sí se salva, ya que es la especie preparada para sobrevivir en el futuro. Ambos finales son lógicos, ya que las diferencias están en el tratamiento que se da a los “vampiros”.

En el caso de la película, son monstruos mutados por el virus que carecen en principio de la inteligencia humana que tiempo atrás atesorasen, todo instinto y astucia animal. Poco tienen que ver con el vampiro romántico al que estamos acostumbrados en nuestros tiempos. En el caso de la novela, por el contrario, son humanos modificados. Al igual que Neville, luchan por sobrevivir, tienen miedos, anhelos y un enemigo al que temer, en este caso el hombre. Esta diferencia sustancial nos explica muy bien el final de ambas obras.

En la novela ellos son una nueva especie humana, tan válida como Neville y por tanto en igualdad de derechos respecto al Homo Sapiens para reclamar la tierra. La obra no nos ofrece el juicio previo de quién ha de ser el vencedor, quién el vencido, no hay villanos y héroes, solo dos especies luchando por sobrevivir. Sencillamente es el Homo Sapiens quien pierde. La vida sigue sin la especie y otra toma el lugar. Podemos hablar de si es triste o no, pero no de si es justo.

Por el contrario la película nos ofrece un monstruo al que odiar y temer. Un enemigo real de la humanidad, sin ningún derecho a reclamar esta tierra, pues aún siendo pocos seguimos siendo la especie de la razón. Sí hay un tesoro que salvar junto a la especie, sí hay una pérdida en nuestra derrota y por tanto esta no debe producirse. Al igual que los alienígenas de Independence Day (por seguir con filmes protagonizados por Will Smith), no hay nacimiento en su victoria, solo muerte y destrucción. De nuestra victoria depende algo más que nuestra propia existencia. Por eso, el único final posible es nuestra salvación.

Por supuesto hay muchísimas más diferencias, pero ninguna de esta profundidad o que no sea heredera directa de lo ya analizado.

 

Pasaré a los detalles que unen ambas obras, especialmente a uno de ellos, el mensaje. Ambas obras nos ofrecen un mensaje muy distinto en la superficie y completamente igual en lo profundo. Mientras la novela nos augura el fin de la humanidad como la conocemos, la película nos augura la salvación de esta. Sin embargo ambos contienen el mismo mensaje de esperanza.

En ambos casos la humanidad se salva, la vida sigue y el mundo vuelve a la normalidad, o al menos lo hará algún día. En la obra de Matheson no es el Homo Sapiens, pero un ser que es tan inteligente como nosotros, tan racional como nosotros, con nuestro aspecto y que es hijo de nuestros inmediatos predecesores toma el testigo. La situación se ha salvado.

Al final es esto lo que cuenta, y en realidad es el mensaje que une ambas obras, por encima incluso de la historia, que como hemos visto diverge bastante.

Sin embargo hay un segundo mensaje en la novela que no existe en la película, o más bien que la película nos plantea de un modo tan dulce que sencillamente obviamos. En la novela y en la película la situación se da por culpa de un descubrimiento científico, en ambos casos por jugar con un poder que no tenemos controlado. En la película es una cura (un accidente), en la novela un arma (intencionado). Los peligros de esta investigación, especialmente cuando no es para fines benévolos, no deben ser olvidados.

 

SOY LEYENDA. PARTE 6

La película de los años 70, protagonizada por Charlton Heston, es una versión en cierto modo más parecida estéticamente a la novela original, aunque mucho más alejada del espíritu de la obra que la versión protagonizada por Will Smith.

Esta obra nos habla de un científico, Robert Neville, que lucha en una ciudad devastada por sobrevivir mientras busca una cura para una enfermedad infecciosa que ha convertido a la mayor parte de la población mundial en monstruos.

La mayoría de la población mundial ha muerto, gran parte de ella asesinada por otros infectados. Quedan en la ciudad solo unos pocos, salvo Neville todos infectados. Este grupo se autodenomina la familia y se reúnen alrededor de un líder mesiánico que les adoctrina día tras día sobre un improvisado púlpito la verdad de la situación. El mundo es un lugar horrible y destruido a consecuencia de la decrepitud del hombre, que ha caído en desgracia por obra de la tecnología, que ha de ser erradicada. Bajo el mandato de ese líder, cada noche se reúnen alrededor de la casa de Neville para tratar de asaltarla, atraparle y acabar con el último peligro para su edén particular.

 

Sin embargo noche tras noche no logran entrar, rechazados por las artimañas de Neville. Los días pasan y la guerra continua, hasta que la llegada de nuevos jugadores cambia el sentido de la partida. Neville no es el último humano fuera de la familia, aunque es el único que aun no ha sido infectado. Fuera de la ciudad, en las montañas, un grupo de hombres resiste a la familia. Todos han sido infectados por el virus y por tanto sufren la enfermedad, pero ninguno de ellos ha desarrollado síntomas importantes, salvo uno. Un adolescente ha comenzado a perder el color en la piel y en el iris. Además ha comenzado a volverse fotosensible. Síntomas de la enfermedad.

Neville decide llevarle a su casa para inyectarle un suero producido con su sangre como materia prima. Funciona y este chico vuelve a la normalidad. El chico decide, contra la voluntad del propio Neville, acudir a la familia para convencerles de que se sometan al tratamiento, para lograr de ese modo salvarse. Bajo las órdenes de su líder asesinan al chico y salen a las calles una noche más en busca de Neville, con la seguridad de que esta vez le encontraran fuera de su fortaleza, pues habrá salido en busca del chico.

Logran atraparle, pero salva la situación y les encierra en el laboratorio, ahora en llamas. Sin embargo la traición de su amada, que ha sucumbido a la enfermedad y ahora es uno de ellos, hace que Neville caiga víctima de una lanza.

El héroe ha muerto, aunque ha salvado a su amada y la cura, ya que en el último momento ésta se arrepiente y se queda con él hasta la muerte de Neville. A la mañana siguiente, la encuentran los demás integrantes de los refugiados de las montañas. La cura parte junto a ella en una furgoneta sesentera hacia una vida mejor. El héroe queda abandonado en una fuente saturada de su propia sangre.

 

SOY LEYENDA. PARTE 7

Como podemos ver por este resumen, la historia es bastante típica de las películas de Hollywood de la época. Un héroe épico en un mundo destruido que lucha contra los malvados como el último adalid de la justicia y el bien en el mundo y que, para más épica, muere por amor.

En realidad es una historia que tiene como centro muchas películas de Hollywodd, quedando la novela de Matheson únicamente como el envoltorio vació que recubre la obra. Poco hubiera importado que los malos fueran vampiros, zombies o visitantes de la tercera luna de Júpiter, en realidad la historia hubiera sido similar.

Lo que si resulta interesante es algunos de los subtextos que esta versión nos ofrece, como por ejemplo la propia familia.

En un mundo destruido y en ruinas la primera reacción de la humanidad en su conjunto es la violencia contra sus semejantes. A diferencia de otras versiones, en este caso el virus no ha matado a la mayor parte de la población, sino que ha creado una raza distinta y con ella una razón más para matarse unos a otros.

Cuando la violencia ha acabado con la mayoría y los seres humanos se levantan vencedores sobre los cadáveres de sus semejantes, la soledad les lleva al instinto gregario y con él al juicio tácito de los demás. La guerra ha acabado, hemos vencido y ahora seremos juzgados. Sin embargo este juicio no es, como en otras ocasiones, un juicio práctico, sino moral. La humanidad ha fracasado. Hemos matado, como conjunto, a nuestros semejantes.

Esta humanidad no soporta su propio reflejo y debe señalar a otro como culpable, pero nadie queda para ser señalado. No hay negros o blancos, judíos o cristianos, estadounidenses o extranjeros, pues todos tienen las manos manchadas de sangre o son parte de las víctimas. Solo queda culpar a la sociedad en su conjunto, algo ha fallado en la sociedad que hemos dejado atrás.


Esta humanidad se agarra a lo único que le queda, la idealización de un tiempo mejor. Como nos han contado en tantos libros, el primero La Biblia, antes de la historia el mundo era mejor. Así pues, el culpable es el progreso o más exactamente la tecnología. Nada debe sobrevivir de este siglo, debemos eliminarlo y volver al mundo de nuestros antepasados.

Esta idea se vuelve religión y el líder es un mesías. Sobre un púlpito improvisado grita proclamas de destrucción y llama a un nuevo orden, en el que es el único líder posible.

Este concepto, llevado a su tiempo, puede ser analizado con un sentido tremendamente político, el de la guerra fría.

Los malvados son líderes carismáticos que llaman a un tiempo en el que el mundo era mejor antes de esta tecnología del siglo XX. Podríamos analizarlo como una metáfora de comunismo, al menos según el prisma de EEUU. Los líderes soviéticos quieren acabar con todo y nada debe quedar en pie, pues piensan (por supuesto erróneamente) que el mundo destruido es mejor que un mundo en manos de los capitalistas.

Por supuesto el héroe es un soldado americano dispuesto a dar su vida por salvar a la humanidad de este monstruo. Transformando la historia de la película en un relato épico y, a ojos de su conciudadanos, al ejército americano en héroes de la humanidad.

Incluso el propio líder de la familia es un arquetípico villano de opereta al que solo le falta reír a carcajadas al matar al héroe sin importarle que a sus espaldas sus compañeros mueran en el fuego del laboratorio.

Su amada en este caso haría el papel de la espía comunista. Recordad americanos vigilar bien a vuestros vecinos, pues entre nosotros hay comunistas que tratan de subvertir a nuestras instituciones y destruir la gran nación en la que vivimos, ya nos los advirtió no hace mucho McCarthy etc.

Existen muchos otros subtextos alrededor del enfrentamiento de ambos ejes en la película, pero en su mayoría son menores.

 

SOY LEYENDA. PARTE 8

La novela gráfica basada en la novela de Matheson, creada por Steve Niles y Elman Brown, es una versión muy similar a la novela original, en muchos casos casi literal.

Los análisis de temática y contexto en este caso sobran, pues ya podéis leerlos en el artículo sobre la novela original. 

Resulta mucho más pertinente analizar lo que esta obra aporta a la original, pues evidentemente si no aportase nada lo razonable sería comprar la novela en una librería cualquiera por unos 7 u 8€, que puede costar en España. En otros lugares posiblemente el precio sería razonablemente equivalente.

En primer lugar, la mayor aportación del comic sobre la novela es, como no podía ser de otro modo, el apartado gráfico. En el mismo momento que abrimos la primera página nos damos cuenta de que este no es el típico comic sobre zombis, vampiros y demás fauna nocturna de nuestras ciudades. El primer capítulo de los 21 que componen la obra carece de toda violencia, ni un solo tiro en ninguna de las páginas. Sin embargo la tensión llega a ser enervante, precisamente la sensación que el protagonista tiene durante buena parte de esta odisea.

Durante el resto de la lectura seguimos sintiendo las mismas sensaciones angustiosas, aderezadas con ligeros toques de esperanza en algunos puntos escasos y grandes cantidades de tristeza, pues nos van mostrando una a una y en muchos casos de manera extensa todas las pérdidas de la vida de Neville, incluida en algunos momentos su propia cordura. Sin embargo ni en esto se adornan, pues las páginas pasan con naturalidad y en ningún momento una emoción esta forzada.

Por otro lado tenemos un dibujo muy limpio en su planificación y premeditadamente sucio en su ejecución, dándonos la sensación de ser una foto muy vieja y algo emborronada en los bordes. A pesar de ser una publicación que no llega al lustro de vida tenemos la sensación de estar leyendo una obra de los años 60-70, similar a aquellos comics de terror o las ediciones primigenias de Conan el Bárbaro.

Por último, el destacar el gran trabajo de las noches, especialmente con el personaje de Ben Cortman. Por muy molesto que resulte, al final se le coge cariño, aunque sea un personaje de una sola frase.

Ya solo me queda recomendaros que os acerquéis a esta obra, pues resulta una buena aportación al mundo del comic de vampiros.


SOY LEYENDA. PARTE 9

Y llegamos al último de los artículos referentes a “Soy leyenda”. Lo he dejado para el final porque le tengo un especial cariño a este comic por varias razones, la más importante que es de un autor de mi tierra, Enrique Vegas.

El nombre del comic, “Soy leyendón”, es una clara referencia a la película de Will Smith. Más clara aún si tenemos en cuenta que algunos de los chistes que contiene están muchos más relacionados con el propio actor que con la película o la novela.

Lo primero que vemos es que los vampiros se han quedado en zombis, para vampiros ya tenemos el comic de “Vlade” (Se escribe así lo prometo) que analizaré en el futuro. Fiel a su estilo cuando trabaja con el comic paródico, la mayoría de los chistes son directos, entendibles por casi todos, y la verdad es que bastante cafres.

Además tenemos algunos que hacen referencias a otras películas e incluso un guiño a mi ciudad, Santander. Referencias freaks de todo tipo, incluso un par de chistes sobre el propio Will Smith.

El dibujo, como no podía ser menos, acompaña perfectamente a la historia y en muchos casos incluso logra eclipsarla con su humor físico.

En definitiva un comic muy recomendable si te quieres echar unas risas a costa de la actual moda zombi.

 

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Comentarios: 4
  • #1

    Maquinitas (sábado, 06 octubre 2012 19:32)

    Buenísimo el artículo, Sergio, eres todo un máquina. Me ha llamado mucho la atención lo de la peli de los 70 no tenía ni idea.

  • #2

    datacore (sábado, 06 octubre 2012)

    1964,vincent price.
    http://www.youtube.com/watch?v=6sbBsQVqtSo

  • #3

    Maquinitas (domingo, 07 octubre 2012 12:10)

    ¿la peli del enlace está basada en soy leyenda?

  • #4

    Rolex daytona (lunes, 24 marzo 2014 10:11)

    Echo en falta una avería muy habitual también en aparatos muy antiguos que es la rotura de las gomas de arrastre, intentaré buscar un video que muestre como se cambian y si no lo encuentro, a ver si tengo tiempo para hacer uno y colgarlo.

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